Se puede decir que todo lo que uno está destinado a hacer desde que es chico hasta una cierta edad parece estar ya armado y listo para ser usado por cada uno de nosotros. Empecemos a enumerar:
Jardín de Infantes
Primaria
Secundaria
Según lo que se nos suele decir cuando somos chicos, más que nada en la adolescencia (etapa en la cual uno quiere llevarse el mundo por delante y cuestiona todo, y a todos) lo que hacemos sirve para el futuro. “¿Para qué estudiar tal o cuál materia, si no me va a servir para nada?” Típica pregunta que todos hemos hecho alguna vez. Si pensamos bien la pregunta, la misma ya implica mirar para adelante. Y la respuesta de los adultos es: “Te va a formar como persona, todo suma, etc”.
O sea que los primeros años de tu vida, te los pasás haciendo cosas para formarte. Para el futuro. Para ser alguien cuando crezcas.
¿Y el presente? ¿No son años, momentos, días, que se te escapan?
Después llega la universidad. Todo esto, si seguís el camino estipulado por la sociedad. Viste que ahora te dicen que si no tenés un título universitario, no sos nadie. Error. Gran error. Un terrible prejuicio de la sociedad actual, difícil de erradicar.
En primer lugar, un título no te garantiza nada. Si te da opciones, pero tampoco son seguras. De todas formas, la idea de estas palabras no es, justamente, realizar un ataque hacia las carreras universitarias.
Segundo, muchas personas han llegado a grandes cosas en la vida sin el título en la mano. Tanto en el ámbito deportivo, como en el de las letras y el periodismo. Los ejemplos sobran...
Por último, recibirte, tampoco te asegura ser un buen profesional. Hay otros factores que influyen, y que son más determinantes que el diploma. Pero para variar, nos fuimos de tema...
¿Y el ahora? ¿No nos estaremos olvidando de disfrutar?
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2 comentarios:
Muy lindo esto!. Lástima la vuelta que hay que dar para escribir un par de letras..hehe.-
En fin, seguí trabajando con esto que de a poco te está quedando bastante interesante y encima estoy segura que te debe ayudar a aclarar un poco más todo.
Es una buena terapia digamos..
Te mando un beso enorme y te quiero!!.
romy.
pd: Escribí más seguido che!.-
La dicha, mi amigo, no es una cosa alegre. Así me lo enseñó un Sabio pelado y gruñón...Es mar gruesa y oscuridad. La dicha hay que parirla.
La verdad es un punto de vista. Intentar alcanzar la verdad es absurdo. La trascendencia pasa por tratar de acumular momentos sonreídos...
El momento es ahora.
Siembre mi amigo, siempre buscando eh!
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